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Independence day

Independence day Me encanta. Antena tres celebra el cuatro de julio como nosotros, todos los americanos. Y lo hace con una película muy, muy... una película.

La película no vale una mierda, ñato pero plantea una fantasía que a estas alturas del siglo XXI, puede decirse que es vieja: unos extraterrestres atacan nuestra amada Tierra. Eramos pocos y parió la abuela. Como si nos hiciera falta ayuda de alén del sistema solar para exterminarnos.

El primer tercio de la película resulta bastante verosímil para un país intrínsecamente pacifista como es el mío. Empieza con un comentario del Presidente yankee: “la frontera entre mantener un principio y ocultarse tras él es muy delgada” cuyo significado se me escapa. En seguida en un centro de recepción de señales, grandes antenotas en pleno desierto (aunque después resulta que esta en Nueva York), se detecta unas señales inteligentes que un simple antenista, hijo de emigrantes griego y judio (muy americano), aunque no se entiende como se llama David Levison, interpreta como una cuenta atrás....hostias! es una señal de sincronismo entre la nave matriz y las naves que marca un cuenta atrás para la destrucción. El antenista resulta ser un genio pero, yo no le dejaría, mi microondas que utiliza el mismo sistema de cuenta atrás. Bueno, la verdad es que ya le vimos en el Parque Jurasico y era un fiera.

El Presidente, demasiado joven, demasiado dulce, demasiado heroico, por qué engañarnos, se muestra muy prudente. Solicita que se establezcan el DEFCON3. Ni uno ni dos. El tres que es algo así como, saca la pistola pero no la dispares. El DEFCON1 seguramente es el de “el mejor indio es el indio muerto” o “primero ahorcar y luego preguntar”. Pero no seamos críticos. Inmensas naves de venticuatro kilómetros (¿de diametro?) cubren las principales ciudades del Mundo, Los Angeles, Chicago, Nueva York, Washington D.C., Moscú, París....los guionista yankees que saben que el americano medio tiene dificultades con la geografía planetaria no quieren complicar la película innecesariamente no sea que la clasifiquen para mayores de dieciocho años. Estas inmensas naves resultan de por si bastante mas amenazante que primera vista que las armas de destrucción masiva de Sadam (que por cierto, es en Irán donde se coloca la primera nave extraterrestre, el subconsciente al descubierto), pero el Presidente, no quiere ser violento. Quiere la paz. Una oportunidad para la paz que dirían Lennon.

Pero el antenista y su padre, el judeo-griego cerrado que parece recién salido de un ghetto, se meten unos cuantos kilómetros entre espalda y espalda para acabar en la Casa Blanca, hablando de tú al Presidente, porque resulta que la ex-mujer del antenista es una especie de asesora o becaria del Presidente. Otros asesores del Presidente, un general como perro fiel y un Director de la CIA absolutamente gilipollas.

Bueno, al final, los presagios se cumple. Primero, una pandilla de memoss celebrando una fiesta muy gay en la azotea de un rascacielos que son los primeros aniquilados. Es de coña. Huele fatal. Quiere la providencia que los alienígenas acaben primero con los progresistas de pacotilla, votantes demócratas. Las ciudades como bolas incandescentes, coches por el aire, pánico en la quinta avenida, un coche de bomberos volante, el Empire State y la Casa Blanca por lo aires y finalmente, la estatua de la Libertad, sobre las aguas con un skyline de New York absolutamente arrasada. Tras ese primer y único ataque no se le ocurre al Presidente dulzón mas que decir que “En la guerra de golfo sabíamos que hacer.” Hace falta tener morro. Bueno, después están todas esas piruetas y chorradas de Will Smith y su novia de striptease, que es además madre soltera y que en conjunto, resulta una historia paralela totalmente vomitiva. El Will se trae un alien vivo en un excursión con el que trata el Presidente de negociar. El alien resulta absolutamente intratable y por telepatía le dice al Presi “Somos como las langostas, que van de planeta a planeta, y agotan los recursos naturales y prosiguen su camino”...hostias! como lo seres humanos! .” Hay que matar a esas bestias” sentencia el presidente, vamos lo mismo de siempre, pero con alienígenas.

Al final resulta que el antenista judeo-griego de nombre David es un hacker, que diseña virus informáticos que te cagas y que se compromete a joder los escudos protectores de la naves. Por morse, se comunica el mundo la novedad. Es de coña, los primeros en recibir la buena nueva es una división en Irak y unas tropas del Sinaí. Nuevamente, los guionistas utilizan nombres familiares para no saturar al espectador con demasiados nombres.

Luego, un reclutamiento rápido de pilotos borrachos y ex veteranos de la guerra de Vietnam (individuos marginados, sintechos etc..) que reciben un curso acelerado (seis horas) de manejo del F18 de la que mas adelante, en la batalla final, dan pruebas de ser aprovechados alumnos. La arenga del Presidente, la bandera americana al viento, y mucha mucha humanidad y buenas intenciones, libertad. “El cuatro de julio ya nos será una fiesta americana sino mundial...joder!

Bueno, y ahí, me dormí. Abrí el ojo, justo cuando el Ex Director de la CIA le decía al padre de David, el emigrante judeo-emigrante, con su kipa y una bíblia “no soy judio” y el otro le responde “Nadie es perfecto”. Me volví dormir.

Desperté cuando David se reconcilia con la mujer becaria y se esta fumando un puro. ¿Es sano eso?

Juro que todo lo dicho es verdad, y nada mas que la verdad.
05/07/2005
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